La solución no coincide con la mía. ¿Y ahora?
Una forma de comparar tu procedimiento en papel y entender el primer paso que falla.
Actualizado el 2 de octubre de 2026 · Equipo entrenaselectividad.comNo borres tus cuentas todavía
Tu procedimiento guarda una pista: cómo has llegado a ese resultado. Déjalo visible y abre la solución solo cuando hayas hecho un intento. Compara primero el planteamiento, después las operaciones y por último la respuesta.
Dos métodos distintos pueden ser correctos. La pregunta no es si tus líneas son idénticas, sino si cada paso cumple sus condiciones y si la conclusión responde al enunciado.
Busca el primer desacuerdo y explícalo
Si al derivar x²−4x+3 has escrito 2x+4, ahí cambia el signo del término lineal. Corrige esa línea y vuelve a calcular desde ella. No copies el resultado final saltándote lo que lo produce.
Ahora escribe «la derivada de −4x es −4; mantengo el signo del coeficiente». Esa frase te obliga a razonar qué falló. Leer una respuesta ya resuelta puede dejarte pasar por encima de ese momento.
Tres preguntas para tu autoevaluación
Marca lo que puedes justificar, no lo que te gustaría haber acertado. La revisión es tuya y se guarda separada de las respuestas comprobadas en los retos.
- ¿Interpreté bien lo que pedía el apartado?
- ¿Puedo explicar el método y las condiciones de cada paso?
- ¿Mis cuentas y mi conclusión pasan una comprobación independiente?
También puede haber un error en nuestra solución
Si un paso sigue sin cuadrar después de comprobarlo, pulsa «¿Hay un error? Avísanos». Señala la línea y explica por qué no encaja; si tienes una propuesta, añádela. Guardamos el ejercicio que estabas viendo para revisarlo. Gracias por ayudarnos a mejorar: puedes seguir nuestra respuesta y la corrección en Mis avisos.
Después intenta una variante nueva sin la solución al lado. Esa es la comprobación de que has entendido la corrección.